Se ha desatado un detonante con la educación Sexual, con
el cual veremos emerger el autoritarismo, la resistencia al cambio, a la
intolerancia, la Sociedad Mexicana se
mostrará a si misma empeñada en participar en una representación ante la
mirada atenta de la historia.
Las respuestas no son siempre claras ni unidireccionales, además de la terquedad de quienes los asumen como
si fueran verdades absolutas, el aprendizaje puntual de razones y sin razones.
No se nace siendo, se llega a ser y en este proceso que es histórico y social se aprende una
lógica que permite la ubicación del yo y el otro.
La historia de las mentalidades, surge como propuesta de
la escuela de Annales, la cual sugiere incorporar dentro dela lectura de la
historia, una mirada intencionada que recupere la forma en que ciertos
colectivos sociales han construido su forma de comprender el mundo y vivir en la realidad, también sugiere entender el
mundo con prácticas cotidianas y discursos, sin soslayar el hecho de que la
relación entre las mentalidades (formas de pensar de un grupo social, de una
época, de una región del mundo) y la realidad “dura” no es lineal ni univoca, está
llena de tensiones, vacíos e incoherencias.
Las ideas desde
esta perspectiva, no son creadas por la intervención de individuos iluminados,
aislados de su tiempo y de su espacio histórico, sino por la interacción de
colectividades aun cuando éstas no siempre son contemporáneas.
La historia de las mentalidades no tiene como único o más
importante objetivo rastrear el origen de ciertas formas de pensar, de ciertas
de formas de ser. Las mentalidades no son un cuerpo coherente ni acabado de
concepciones sobre el mundo, sobre uno mismo y los otros Desde esta lectura,
importan los puentes que van del sabio, el santo o el príncipe, alas universos
privados de la gente común. En este sentido, la historia de las mentalidades
supone un cambio de óptica, más allá de encontrar la “verdad” de los hechos o
de los testimonios.
En el caso de los libros que tocan el asunto de la
sexualidad humana y sus comportamientos, reales o imaginarios, sus autores han pretendido,
regular controlar y explicar la intimidad. Lo que sigue es un recuento mínimo
de las diversas miradas que aparecen en los libros de texto, en los ensayos
científicos, en los dictados casi religiosos sobre la sexualidad y su control.
Los sujetos se sitúan siempre de uno o del otro lado de
la línea divisoria del bien y el mal. No hay conflictos ni tensiones: la
obediencia a sus imperativos toma su sitio, desplaza a la determinación y
obliga al ser. Este límite abriga a quienes se someten también separa y
excluye, niega y castiga. Del otro lado o en los márgenes, el pecado, la
mentira, lo distinto, la sinrazón, se constituyen en los universos
temidos/deseados/amados/odiados del placer y la locura.
Las relaciones de género y sus representaciones
Para esta mentalidad, el paradigma que funda la familia,
es el patriarcal. Desde su perspectiva, sólo la sociedad que se organiza a
partir de este momento es viable, asequible, ejemplar.
Es en las sociedades patriarcales en donde lo “masculino”
no sólo es distinto sino superior a “lo femenino”. La falta de la diferencia
marcará lo patológico y mostrará la importancia de la norma que regula y sitúa
a los opuestos.
Sexualidad, familia y escuela
Para esta mirada la sexualidad aceptada es el instrumento
de perpetuación. Familia y cuerpo se unen para cumplir la santa reproducción de
la especie, el patrimonio, la cultura. El contacto amoroso se restringe al
reclamo y cumplimiento de la paternidad/maternidad. Fornicación es el animoso pecado que nos ata a la pasión,
a la impureza, a la bestia que habita en un cuerpo paradójicamente creado a
imagen y semejanza de Dios. La mujer impura niega la maternidad y se aleja del paraíso
prometido. El hombre impío pierde su calidad humana. Ambos presos de sí mismos,
no conocerán el amor sino la lujuria. Los sumisos, en cambio, encontraran en la
familia al paraíso imaginario, el perdón del origen, la resurrección de la
carne.
En la familia el hombre y la mujer toman su sitio. Él
manda, ella obedece; el habla, ella calla; el provee, ella procrea. Por su
parte la escuela apoya, sirve, soporta el ordenamiento patriarcal, más no lo
suple. El Estado, no debe competir ni refutar la ley del padre. Por eso la
escuela debe subordinarse, acompañar al padre, la escuela toma la palabra pero
habla en ella la voz del patriarca, se mueve pero siempre persigue la sombra
del padre, fructifica si asiente, regula, sanciona, siempre en función a la
lógica del poder. La escuela es del padre en última instancia.
En esta escuela, sobre la sexualidad humana se guarda un
silencio a medias. Los significados que se adivinan tienen más poder que
palabras. Sin eludir directamente al erotismo, se gesta desde el silencio todo
el clamor de la violencia.
Eugenesia ¿una revolución en el terreno sexual?
La lógica del poder no tiene una forma de intervenir la
intimidad humana, sus dispositivos son múltiples e inteligentes. “La ciencia”
es otro orden que se instaura a partir de la fe en el conocimiento de la
verdad, la razón y la realidad.
Es esta la perspectiva sobre la que se construye a
eugenesia, la nueva ciencia del bien amar, cuyos alcances, si bien diversos, y
sus postulados dieron lugar a las instituciones, discursos y prácticas que
hablan, de esta invención de argumentos que justifican la necesidad de decidir
el bien y el mal. Una vez situada en el terreno de “ las ciencias duras “ la
eugenesia establecería el estudio y la aplicación de las cuestiones relativas a
la herencia, descendencia y evolución de la especie humana, de las relativas al
medio, la educción, la legislación, las costumbres, de las aptitudes físicas,
morales e intelectuales de sucesivas generaciones de individuos, para detectar
las familias peligrosas a causa de sus taras, para favorecer la procreación sana
y dificultar la reproducción de los venenos detenedores.
Los seguidores de la eugenesia fundan lo mismo modernas
escuelas sobre sexología que sociedades eugénicas. La eugenesia positiva busca
intervenir en la génesis de la especie humana, la eugenesia negativa es el
dispositivo ideal que entra en juego para imponer a los otros las medidas ortopédicas necesarias.
La castración, la esterilización y la eutanasia son algunos de sus métodos.
Eugenesia y educación sexual: el estado ético y la gestación del super hombre
El proyecto de educación sexual emerge de la eugenesia
tiene en los niños y adolescentes a sus destinatarios y objetos. Débiles,
sumisos, pasivos, ignorantes, los alumnos aprenderán, harán suyos, actuaran los
postulados de le eugenesia. El Estado educador acatará sin resabios los
mandatos de esta mirada que tiene que ver con el futuro de la humanidad y del
mundo en donde los más aptos, los mejores sobrevivirán. En sus distintas
versiones este “plan educativo” coincide en lo fundamental: es decir en la
mirada racista, misógina, homofóbica, que
hará coincidir sus voces con la sentencia nietzscheana” No debes solo reproducirte,
sino superarte, sírvete para eso del jardín del matrimonio. Matrimonio: así
domino la voluntad de dos de producir a otro sea superior a los que crearon.
Según la sociedad
Eugenésica Mexicana, la educación sexual debe comprender tres ciclos
obligatorios. En el primero para niños de 6 a 9 años deberán tratarse “Nociones
primarias sobre la trasmisión de la vida animal, vegetal y humana”. En el segundo ciclo de 9 a 12 años
“ciencias biológicas, nociones de citología, histología, embriología, higiene, fisiología,
nociones sobre aparato reproductor, la reproducción, la herencia y las enfermedades contagiosas”. El tercer
ciclo de 13 a 18 años” nociones elementales de puericultura y materno logia, enfermedades
de trasmisión sexual como la sífilis y gonorrea. Se exaltaran, el
valor biológico humano, el matrimonio eugénica, los derechos del hijo”
La sociedad eugénica mexicana se preocupa porque se le
otorgue el carácter de obligatorio, porque “la educación del pueblo es la base
de su obediencia”
¿Liberación o represión?Los rostros ocultos del autoritarismo
La eugenesia constituyó un movimiento avanzado liberador
que proponía abrir al debate público o privado temas tabúes como el sexo y la
reproducción humana .El trasfondo autoritario queda al descubierto cuando la
eugenesia explora las relaciones de género así como las prescripciones, sobre
las formas de entender la sexualidad y sus mandatos. En este sentido, para la
eugenesia, hombre y mujer son ante todo animales de raza cuya predisposición
genética determinará los rasgos de su progenie.
La coeducación, sus convocatorias y fundamentos
La utopía marxista descansó, en sus orígenes, sobre una
poderosa utopía colectiva: el sueño de la emancipación proletaria, el mundo sin
clases, sin límites, sin distancias ni diferencias.
Bebel propuso la “solución total” que implicaba no sólo
las reformas jurídicas, sino la trasformación del lugar de las mujeres en la
sociedad, esto es que adquiriesen su plena libertad económica, emocional e
intelectual para que caminen al lado del hombre”
¿Una nueva educación para una nueva sociedad?
Bebel descubriría que la posición atribuida a ambos
géneros en la sociedad no es natural, como pretendía el pensamiento
conservador, sino una consecuencia de la educación que recibían en la infancia
hombre y mujeres, Esta educación, señalaba Babel, “mantiene constantemente
separados al hombre y la mujer, en jerarquía distinta, de ahí la necesidad de
impartir educación sexual a niños y niñas. La coeducación no era la
educación mixta que brindaba a los niños
y las niñas de la escuela pública por necesidades del sistema. Era “la
formación de un concepto del mundo, de un ideal de vida entre ambos sexos”.
Mediante la coeducación no se elimina la erótica sino que se la inicia a su
debido tiempo y claramente sentimientos de respeto mutuo y camarería entre ambos
sexos como consecuencia de trabajo en común y de los proyectos en que
participen ambos para el beneficio de la colectividad.
Para después de octubre...
A partir de octubre de 1917, la revolución total fue también
la revolución posible. Ideología, propaganda y conciencia proletaria tejían la
red en la que intelectuales, dirigentes
y partido anidarían la lenta pero segura senda hacia la dictadura
comunista. De este escenario emergerían
las mujeres como actoras políticas, con sus propios quehaceres con sus
discursos, problemáticas y expectativas específicas. Augusto Babel fue uno de
los primeros teóricos del marxismo que se ocuparía de “la llamada cuestión de la
mujer”. En su obra La situación dela mujer en el pasado, en el presente y en el
porvenir, escrita en 1879.
Para Kautsky, la sociedad burguesa condenaba a la mujer
al trabajo doméstico o a un salario siempre inferior al del hombre, además de
privarla de sus derechos ciudadanos. Para la mujer en el capitalismo solo existían
como opciones el yugo conyugal o la prostitución (abiertamente despreciada pero
secretamente alentada).
Síntoma de su tiempo el discurso de Kautsky condenaría la
imaginación y sostendría “ sólo la transformación radical de las relaciones de
producción puede garantizar a la mujer sus derechos, mientras las feministas
burguesas luchan contra el fetiche del matrimonio legalizado y consagrado por
la iglesia, la proletaria ataca las causas que han determinado las formas
actuales del matrimonio y de la familia porque sabe que al cambiar radicalmente
esas condiciones cambiaran las relaciones entre los sexos”.
La otra mitad del cielo
Sus interrogantes tenían sentido en el contexto de la
revolución rusa de 1917, cuando según la Kollontay “la vida cambia
evidentemente, poco a poco se ven desaparecer las antiguas costumbres y
hábitos, la existencia de la familia proletaria se organiza de manera nueva,
desacostumbrada, rara incluso”.
En un intento por dar testimonio de la existencia “real,
viva” de estas mujeres, kollontay contrastaba el pasado con su presente
afirmaba: “La mujer del pasado era sólo resonancia, accesorio, complemento del
padre, el marido, los hijos. Hoy la nueva mujer es célibe que ya no es el
simple reflejo del hombre. La mujer célibe posee su propio mundo interior, es
externa e internamente independiente”
Bibliográfia:
- Arteaga, B. (s.f.). A gritos y Sombrerazos: Historia de los debates sobre educación sexual en México. Universidad Pedagógica Nacional.

Las represiones que han existido en la sociedad, las diversas ideologias de la educación sobre la sexualidad
ResponderEliminarMe gusta mucho tu ensayo, todo ese tabú sobre la sexualidad en la escuela y los factores que influyeron a construir la sexualidad dentro de la sociedad
ResponderEliminarMuestra como ha ido cambiando la mentalidad de las personas con respecto al teme de la sexualidad.
ResponderEliminarEl ensayo contribuya a la reflexión sobre la identidad de las personas, factores que influyen en la modificación del pensamiento, la cultura y el contexto en el que están inmersos.
ResponderEliminarMe gusta la forma en que muestras la sexualidad desde diferentes contextos y desde puntos de vista distintos....
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEste ensayo es muy bueno ya que abre la mentalidad hacia la reflexión del tema de la sexualidad abordándolo sin problema alguno y manifestando hacia las personas este conocimiento más profundo
ResponderEliminares un ensayo que puede general la reflexión acerca de todos los factores que influyen en nuestro entorno para contribuir a ser como somos y el medio en el que nos relacionamos
ResponderEliminarHablar de sexualidad en el presente es un asunto completamente natural, pero en el pasado no lo fue así. Fueron varias personas que en como vemos en la lectura son de origen ruso los que lucharon por alcanzar que la sexualidad dejase de ser una tema intocable en la conversación.
ResponderEliminarEste ensayo es muy interesante, ya que muestra una de las tantas caras de la sexualidad, tal es el caso de la educación puesto que hoy en día ignoramos el cómo es que se logró insertar este tema tan complejo en ella.
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